No vuelvas sola, por favor.

Con esta imagen, el alumno ha querido denunciar la desigualdad que experimentan las mujeres a las que se les sustrae el espacio nocturno. La noche se vuelve hostil, y caminar por ella, un ejercicio de alarma, donde multiplican su atención como si de sus cara salieran miles de ojos. 

A su vez, invisibles miradas de depredadores se ciernen sobre ella desde las sombras en su caminar solitario.